🌺 Hawái — Vivir con lo esencial
Cachi
Hawái fue un sueño antes de ser un destino.
Durante mucho tiempo quise estar ahí.
Y cuando finalmente llegué, no llegué lista.
Me fui sin saber inglés.
Sin tener certezas.
Sin sentir que era el momento perfecto.
Y aun así me fui.
Viví durante meses en una mini van.
Mi casa tenía pocos metros, pocas cosas, y eso me obligó a simplificar todo.
Aprendí a adaptarme.
A resolver.
A convivir conmigo en espacios chicos y en silencios largos.
El idioma fue parte del proceso.
Cada conversación era un desafío.
Equivocarme, no entender, volver a intentar.
Ahí entendí que crecer muchas veces es incomodarse.
Hawái me enseñó que se puede vivir con menos y sentirse más libre.
Mar infinito, cascadas escondidas, selva húmeda, volcanes que te recuerdan lo viva que está la tierra.
Todo eso me llevó a conectar más de lo que imaginaba con mi lado espiritual.
La isla tiene algo difícil de explicar.
Es tan mágica que pareciera mostrarte exactamente lo que necesitás ver en el momento justo.
Fueron meses de ir hacia adentro.
De sentir que el alma se expandía, pero también de conectar con partes muy profundas de mí.
Lejos de asustarme, eso me dio claridad.
Sin dejar atrás a las personas.
Esas con las que compartí meses intensos, que me dejaron enseñanzas para toda la vida.
Fue encontrar una versión mía que todavía no conocía.
Y que quiero seguir descubriendo en cada viaje que me anime a vivir.
